En un ambiente cargado de tensión, Balti Picornell ha decidido salir al paso de las acusaciones lanzadas por Jorge Campos. En declaraciones que no han dejado indiferente a nadie, Picornell asegura que su comentario fue simplemente una broma: ‘Lo hice con tono humorístico’. Pero, ¿realmente podemos tomarnos esto a risa en un contexto donde la crítica y la responsabilidad deberían ir de la mano?
Un trasfondo complicado
Mientras tanto, el Ayuntamiento de Manacor se encuentra en una encrucijada. Con la amenaza de una macrogranja que albergaría a nada menos que 80.000 gallinas, muchos vecinos sienten que se les está ignorando. La preocupación es palpable y no es para menos; el monocultivo turístico ya nos ha pasado factura y muchos se preguntan si estamos dispuestos a tirar más cosas a la basura por unas pocas ganancias temporales.
La voz del pueblo resuena cada vez más fuerte y los hoteleros también se están manifestando contra esta saturación. Como bien dice uno de ellos: ‘El turismo lo están usando como un saco de boxeo’. Y es que al final, somos nosotros quienes debemos lidiar con las consecuencias. En este escenario convulso, las palabras de Picornell podrían parecer trivialidades ante problemas tan serios que afectan nuestra comunidad.

