En una jornada electoral que ha dejado a todos al borde del asiento, Keiko Fujimori, la candidata del partido ultraderechista Fuerza Popular, ha logrado imponerse este jueves en el balotaje presidencial en Perú. Con el 98,2% de las actas ya contabilizadas, se ha llevado un 50% de los votos frente a su oponente, Roberto Sánchez, quien representa al izquierdista Juntos por el Perú y cuenta con un 49,9%. Es impresionante ver cómo se han contado hasta ahora más de 9 millones de sufragios para cada uno.
Una batalla reñida y llena de sorpresas
Lo curioso es que durante los últimos días parecía que Sánchez estaba en camino a ganar por un estrecho margen. Sin embargo, la tendencia dio un giro inesperado. A pesar de todo esto, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) nos recuerda que los resultados oficiales finales no se conocerán hasta dentro de unos 30 días; así que todavía hay mucho por desvelar. Más de 27 millones de peruanos se acercaron a votar este pasado domingo, incluidas alrededor de 1,2 millones desde el extranjero. Todos querían ser parte de lo que muchos consideran una de las contiendas electorales más reñidas y apasionantes en años.
A lo largo de esta cuarta intentona por alcanzar la presidencia, Fujimori ha arrasado en los principales núcleos urbanos como Lima y Cuzco. Por otro lado, Sánchez ha conseguido atraer el apoyo en áreas donde históricamente han denunciado el centralismo exacerbado del país: eso incluye al centro y sur rural y serrano. Mientras tanto, Keiko se ha hecho fuerte en la costa. Sin duda alguna, estos resultados reflejan un profundo abismo entre distintas realidades dentro del país.

