En Madrid, el 10 de junio, el clima se siente tenso. El Gobierno ruso ha lanzado una advertencia clara y directa este miércoles: prometen una respuesta «efectiva» y «firme» ante el nuevo paquete de sanciones que la Unión Europea está considerando contra Moscú. Este conjunto de restricciones abarcaría desde la energía y las criptomonedas hasta el comercio y la pesca, además de prohibir la entrada en su territorio a quienes hayan servido en las fuerzas rusas desde que comenzó la invasión de Ucrania.
Las palabras que resuenan
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, no se ha andado con rodeos. «Naturalmente, responderemos al último paquete de sanciones de la UE con pasos efectivos y firmes», ha declarado a los medios, dejando claro que Rusia no se quedará quieta ante lo que consideran medidas unilaterales e ilegítimas. Según ella, cada vez más países están empezando a entender esta postura.
Por otro lado, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, propuso recientemente nuevas sanciones para seguir presionando a Rusia por su invasión a Ucrania. Un conflicto que comenzó en febrero de 2022 bajo órdenes del presidente Vladimir Putin. «Nos estamos enfocando en los sectores más impactantes: energía, servicios financieros y criptomonedas», aseguró durante su anuncio en Bruselas sobre el 21º paquete de sanciones, aunque todavía falta el visto bueno unánime de todos los Veintisiete.
Von der Leyen también afirmó que estas medidas han logrado aislar a Rusia económicamente: «Más de dos tercios de la liquidez del fondo soberano han desaparecido», enfatizó. Mientras tanto, nosotros seguimos atentos al desenlace de esta historia donde las decisiones políticas pesan más que nunca sobre nuestras vidas cotidianas.

