En China, la conmoción es palpable. La historia de Chutou, un querido border collie con más de 1,5 millones de seguidores en Douyin, ha dejado a muchos boquiabiertos y llenos de indignación. Este perrito no solo era una estrella en las redes sociales, sino también un compañero leal para su dueño, Guo, quien lo adquirió hace casi nueve años por más de 2.000 yuanes. Chutou se convirtió en su cómplice durante sus travesías por el país, desde montañas hasta desiertos.
Sin embargo, todo cambió en un fatídico viaje por carretera cuando Guo dejó a sus padres al cuidado del animal. El 11 de mayo, recibió la devastadora noticia: Chutou había desaparecido. Pero gracias a las cámaras de vigilancia se descubrió la terrible verdad: dos hombres habían secuestrado al perro y lo habían llevado en una bicicleta eléctrica.
Una búsqueda desesperada y un final trágico
Guo no se quedó de brazos cruzados; inició una búsqueda implacable que culminó el 26 de mayo al localizar a uno de los responsables del rapto. Pero aquí viene la parte más desgarradora: cuando ofreció 10.000 yuanes para recuperar a su mascota, ya era demasiado tarde. El ladrón había vendido a Chutou por tan solo 180 yuanes, unos míseros 23 euros a un restaurante que sirve carne de perro.
La justificación del ladrón fue aún más insultante: ¡confundió a Chutou con un “perro callejero”! ¿De verdad? Guo rápidamente desmintió esta afirmación señalando que su perro llevaba collar identificativo y un dispositivo de rastreo.
El desenlace fue devastador; Chutou fue sacrificado y consumido en el restaurante. El ladrón tenía el descaro de declarar que no infringió ninguna ley mientras pedía disculpas públicas a la familia del animal. Cuando Guo intentó recuperar los restos de su amado amigo, se encontró con una dura realidad: ya no quedaba rastro alguno.
Ante tal injusticia, Guo decidió denunciar lo ocurrido a la policía china, aportando pruebas del valor emocional y económico que representaba su mascota. Su equipo legal busca justicia y una indemnización adecuada. Sin embargo, como bien señala Du Wei, abogado especializado en este tipo de casos, sólo podrán perseguir penalmente si demuestran que las pérdidas superan los 2.000 yuanes. Una lucha compleja ante leyes que parecen ver a los animales como meras propiedades.
Esta historia ha abierto nuevamente el debate sobre el consumo de carne de perro en China y ha puesto en evidencia las limitaciones legales respecto a la protección animal en el país. Es momento de reflexionar sobre cómo valoramos nuestras relaciones con estos seres tan especiales que nos acompañan día tras día.

