La historia comenzó un día cualquiera en La Vileta, donde la vida cotidiana se vio sacudida por un escape de monóxido de carbono que dejó a cuatro personas intoxicadas. Así es, no estamos hablando de una anécdota menor; este incidente provocó que otros nueve vecinos tuvieran que ser atendidos y el bloque entero fuera desalojado como medida de precaución. Todo esto ha llevado al regidor de Urbanismo, Vivienda y Proyectos Estratégicos del Ajuntament de Palma, Óscar Fidalgo, a tomar cartas en el asunto.
Una vivienda con más sombras que luces
Las primeras investigaciones revelan algo inquietante: el inquilino parece haber estado realquilando ilegalmente la vivienda para fiestas, cambiando a los moradores cada quince días. ¡Increíble! Además, se sospecha que había hecho reformas sin permiso para cerrar una terraza interior. Esa modificación podría ser la culpable de que el monóxido de carbono se acumulase, dado que allí se encontraba la caldera y, al estar completamente techada, carecía de una salida adecuada para el aire.
Fidalgo no ha dudado en actuar. Desde Cort ya han enviado técnicos urbanísticos para verificar si las reformas eran legales o no. Sin embargo, hay una aclaración importante: la revisión técnica de las instalaciones de gas no es competencia del Ajuntament; esa responsabilidad recae sobre la Conselleria de Empresa, Autónomos y Energía del Govern.
No podemos olvidar el aspecto del alquiler turístico ilegal. El regidor ha confirmado que todo lo relacionado con este tipo de actividad depende del Consell de Mallorca, quien también ha mandado inspectores para descubrir qué está ocurriendo realmente con este subarrendamiento. En definitiva, es un tema delicado y nos recuerda lo crucial que es regular adecuadamente estas prácticas. Sin duda alguna, todos estamos atentos a cómo se desenvuelven los acontecimientos.

