En la última cita del Mundial de MotoGP, celebrada en el circuito de Hungría, Ducati no pudo contener su alegría al ver a Marc Márquez resurgir como un fénix. Este ilerdense ha dado un golpe sobre la mesa, recortando 30 puntos a Bezzecchi y dejando claro que sigue siendo una fuerza imbatible en la pista.
El ambiente en el equipo es eléctrico, y es que después del doble podio logrado en Balaton, todos tienen motivos para sonreír. Sin embargo, Davide Tardozzi, el jefe del equipo rojo, tiene algo muy claro: lo más importante ahora es cuidar la salud física de Marc. “Aún no está al cien por cien”, confesaba con preocupación tras la carrera. “Este circuito le resulta sencillo, pero tuvimos suerte con algunas caídas de rivales. Ahora debemos concentrarnos en que se recupere totalmente”.
La mentalidad indestructible de Márquez
A pesar de las adversidades, Tardozzi subrayó el temple mental del piloto: “Marc siempre está centrado y determinado. Su cabeza nunca ha sido un problema; lo que necesitamos es que esté bien físicamente”. Las palabras del dirigente italiano dan cuenta de cuánto confían en su piloto estrella.
No todo ha sido fácil para Ducati este año; las primeras carreras fueron complicadas y les costó encontrar su ritmo. Pero ahora ven luz al final del túnel. Tardozzi dejó caer un mensaje cargado de confianza hacia sus rivales: “Sabemos esperar nuestro momento; tenemos grandes ideas preparadas con Gigi Dall’Igna y nuestros ingenieros”. Se nota que están listos para dar guerra.
Con cada carrera que pasa, Marc demuestra que no se rinde nunca. Y así lo reconoce también Tardozzi: “Es un campeón que ha pasado por mucho y aún tiene mucho por dar”. En el box hay una atmósfera renovada; ver a Pecco Bagnaia y a Márquez trabajando codo a codo es un espectáculo digno de admirar.
La llegada a los 100 campeonatos parece estar cada vez más cerca. Tras lo vivido en Hungría, Ducati respira un aire nuevo lleno de optimismo y camaradería entre sus pilotos. ¡Vaya manera de empezar esta nueva etapa!

