En el corazón del Gran Premio de Mónaco, Fernando Alonso ha dejado claro que no todo está perdido para Aston Martin. Con un tono sincero y directo, el piloto español ha desmenuzado los problemas que aquejan a su monoplaza. Y es que este 2026 ha sido un año complicado; el primer punto llegó con mucho retraso y parece que la lucha se limita a unos pocos equipos, dejando atrás las grandes batallas.
Diagnóstico claro desde el paddock
«La situación del coche es complicada», decía Alonso mientras reflexionaba sobre las dificultades en cada curva. En Mónaco, donde los errores se pagan caros, él mismo vivió un momento crítico al chocar con el muro durante la primera práctica. «Si acabas en el 19° puesto y te estrellas, da la impresión de que has perdido el rumbo», confesó con una mezcla de frustración y realismo. Y es que los problemas son diversos: motor, chasis, frenada… Un auténtico rompecabezas.
Aún así, no todo son malas noticias. Alonso siente que están aprendiendo más sobre sus debilidades en cada carrera y destaca la importancia del trabajo conjunto con Adrian Newey. «Hablo con él todas las semanas; entiende lo que necesitamos como pilotos», afirmaba esperanzado. Las mejoras están a la vuelta de la esquina y eso podría cambiar radicalmente su panorama.
Pese a los resultados dolorosos de estas primeras carreras, tiene fe: «Solo necesitamos esperar unas cuatro o cinco competiciones más para ver cómo esas mejoras impactan en nuestro rendimiento». La esperanza sigue viva entre los seguidores de Aston Martin; después de todo, como dice Alonso, esto es solo el principio de una nueva etapa.

