En un emocionante Gran Premio de Moto3 celebrado en el impresionante Balaton Park, Máximo Quiles se alzó con una victoria que no dejó a nadie indiferente. Con esta ya son cinco triunfos en ocho carreras, y aunque la competencia fue feroz, especialmente con Almansa pisándole los talones, Quiles logró desmarcarse y sumar 59 puntos sobre su rival más cercano, Carpe.
Tensión hasta el último instante
A pesar del sol radiante y unas condiciones perfectas para correr, la tensión se palpaba en el ambiente. Desde la salida, Almansa tomó la iniciativa como poleman pero pronto Quiles mostró su determinación. La carrera se tornó emocionante cuando Pini, junto con otros pilotos como Moodley y Danish, sufrieron caídas que hicieron temer lo peor.
No obstante, nuestro protagonista mantuvo la calma; sabía que debía esperar su momento. Como bien decía David Muñoz antes de comenzar: “Máximo y yo somos los que tenemos mejor ritmo”, y vaya si lo demostró. A medida que avanzaban las vueltas, Quiles comenzó a apretar el acelerador mientras Almansa trataba de seguirle el paso.
Casi al finalizar la carrera, cuando todo parecía ir viento en popa para Quiles, un dramático accidente hizo temblar a todos. En un giro inesperado entre las curvas 11 y 12, Muñoz perdió el control tras tocarse con Carpe y acabó cayendo al suelo. Esto provocó que la Dirección de Carrera sacase la bandera roja justo antes de que Quiles cruzara la meta.
A pesar del caos final, Máximo pudo celebrar su victoria merecida: “Tenía rabia tras Mugello y pude canalizarlo”, confesó después de una carrera llena de adrenalina. Almansa también estaba satisfecho tras haber superado sus dificultades recientes: “No estaba al cien por cien, pero estoy contento”. Mientras tanto, Carpe reflexionaba sobre cómo mejorar: “Estamos siendo constantes; hay que clasificar mejor”. Sin duda alguna, este GP ha dejado a todos con ganas de más.

