El Mallorca no puede perder ni un minuto. Tras ese duro descenso a Segunda División, el club bermellón se enfrenta al desafío de armar un equipo que le permita regresar rápidamente a Primera. Y todo empieza por reforzar sus filas con jugadores clave que marquen la diferencia.
Con la continuidad del entrenador Matín Demichelis, que aunque no pudo evitar la caída sigue al mando, ahora toca centrarse en lo que hay que dejar ir y lo nuevo que debe llegar. Lo curioso es que las ventas de Muriqi y Samu Costa están casi aseguradas; ellos son los más deseados en el mercado, seguidos de cerca por Maffeo y Mojica. Pero esto es solo el principio.
Un cambio necesario
En este baile de entradas y salidas, Pablo Ortells ya tiene su lista en mano: necesita un lateral derecho e izquierdo, un central zurdo, un pivote defensivo, un extremo y, claro está, un delantero que haga temblar las redes rivales. Algunas posiciones deben reforzarse por duplicado, porque ya se sabía antes del desastre que había carencias. Además, habrá que ver qué pasa con Leo Román; su reciente internacionalidad ha elevado su valor y aunque Ortells quisiera mantenerlo, otros clubes también estarán al acecho.
No podemos olvidar a Omar Mascarell. El club quiere su continuidad pero el jugador está molesto tras sentir menosprecio en el pasado mercado invernal y no se va a conformar con cualquier cosa. A pesar de todo esto, Demichelis confía en mantener en Son Moix a jugadores como Valjent o Darder, quienes aún tienen contrato.
A medida que se acerca la pretemporada este julio —con fecha aún por definir— hay muchas decisiones por tomar. Pero aquí hay una buena noticia: gracias al apoyo financiero por el descenso (alrededor de 18.5 millones de euros), el Mallorca tendrá más recursos para competir en la Liga Hypermotion que muchos de sus rivales. Sin duda esto aumenta la presión sobre Ortells y Demichelis para acertar con las contrataciones y construir un equipo capaz de recuperar su lugar en Primera División sin excusas.

