En un rincón del Parc del Fòrum, la magia de Rilo Kiley se desató. La banda, liderada por la carismática Jenny Lewis, nos hizo viajar al pasado en su actuación durante el Primavera Sound 2026. No era solo un concierto; era una reunión con nuestra propia nostalgia, ese sentimiento que nos atrapa y nos lleva a recordar los momentos más entrañables de los dosmil.
Un regreso esperado
Después de casi dos décadas de silencio, Rilo Kiley volvió a juntarse en 2025 y ha estado claro que su química no se ha deteriorado ni un ápice. En este festival, lo dejaron claro desde el primer acorde de ‘The execution of all things’ (2002). Los clásicos fluyeron como si nunca se hubieran ido: ‘Spectacular views’, ‘Paint’s peeling’ y esas baladas que resuenan en nuestros corazones, como ‘I never’. Cada nota parecía contar una historia compartida entre ellos y nosotros, los fans que hemos seguido su trayectoria.
Aunque Jenny tuvo sus momentos difíciles con algunos falsetes en ‘Silver lining’, su voz brilló con fuerza. Lo más curioso fue ver cómo había colocado un libro del conocido Wayne Dyer sobre el piano Wurlitzer: ‘Cómo ser una persona sin límites’. ¿Un guiño a sus enseñanzas? Puede ser. Lo cierto es que esa cercanía entre artista y público nunca se perdió.
Y cuando llegó el momento del clímax emocional, no pudimos evitar sentirnos parte de algo grande. Con ‘With arms outstretched’, fuimos arrastrados a ese mundo folk tan particular; luego vino ‘A better son/daughter’ y cerraron con broche de oro con ‘Portions for foxes’, recordándonos la conexión especial que tuvimos todos esos años atrás mientras veíamos Anatomía de Grey.
Sí, los dosmil no fueron tan malos después de todo; Rilo Kiley nos lo recordó con cada acorde y cada sonrisa cómplice. Y así, entre risas y recuerdos compartidos, terminamos la noche sintiendo que habíamos recuperado algo muy valioso: nuestra juventud y esas memorias que siempre llevaremos dentro.

