El debut de Leo Román con la selección española ha llegado en un momento crítico para el RCD Mallorca. En medio de la tempestad que significa descender a Segunda División, este reconocimiento internacional no solo es un hito personal; también eleva su valor en un mercado donde las oportunidades son escasas. Pero, ¿qué implica esto realmente para el club? La situación es complicada.
A pesar de haber renovado recientemente y ser considerado una apuesta del club por encima de Dominik Greif, el camino de Leo ha tenido sus altibajos. Ha brillado en algunos partidos, demostrando que tiene talento y potencial, tal como lo hizo en la temporada 2024/25. Sin embargo, esa irregularidad ha marcado también tramos del curso. Aun así, su reputación sigue intacta.
La proyección de un portero prometedor
Con tan solo 25 años y ya con experiencia en Primera División, ahora le suma el prestigio de haber defendido los colores de España. Las palabras del seleccionador Luis de la Fuente sobre él como un “grandísimo portero de futuro” han servido para aumentar aún más su cotización. Esto podría abrirle las puertas a una salida este verano.
Su nombre ha sido relacionado con equipos importantes como el Atlético de Madrid en medios nacionales, y no sería la primera vez que llama la atención fuera de las islas. En 2024, tras una cesión destacada al Oviedo, el Genoa mostró interés por él aunque finalmente no se concretó nada.
Para el Mallorca, tener a Leo Román en sus filas es una ventaja clara; su internacionalidad significa revalorización y uno de los activos más importantes del equipo. No obstante, el descenso complica las negociaciones y retenerlo será toda una prueba para los directivos del club. Así que nos encontramos ante un verano caliente en Son Moix donde Leo podría convertirse en uno de los protagonistas indiscutibles.

