En un momento tenso que podría escalar a algo aún más serio, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, ha dejado claro que si Israel sigue atacando a Líbano, Teherán se verá obligado a detener cualquier intento de negociación. «Si la agresión israelí persiste, no solo pararemos el diálogo; también nos enfrentaremos directamente al enemigo», escribió Qalibaf en sus redes sociales, después de una conversación con Nabih Berri, su homólogo libanés.
Las consecuencias pueden ser graves
Estas palabras contundentes han encontrado eco en otros líderes iraníes. Ebrahim Azizi, quien lidera la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento, subrayó que «si los ataques no cesan completamente, habrá consecuencias muy serias para el régimen sionista y las fuerzas estadounidenses en la región». ¿Acaso creen que esto es un juego? Azizi advirtió que están listos para responder militarmente a la intensificación de los bombardeos israelíes contra Líbano.
Todo esto ocurre justo cuando el presidente estadounidense Donald Trump afirma que Israel no atacará Beirut tras una conversación «muy productiva» con Benjamin Netanyahu. Sin embargo, Netanyahu ha sido claro: su ejército está «intensificando» la ofensiva en Líbano mientras continúan las negociaciones por la paz. ¿Cómo se puede hablar de paz cuando ya hay más de 3.400 vidas perdidas desde marzo?
Aún estamos bajo los ecos de la última gran escalada bélica desde principios de marzo, provocada por Hezbolá como respuesta al asesinato del líder supremo iraní. La situación es delicada y cada palabra cuenta; por eso estas amenazas deben tomarse en serio.

