Este sábado, alrededor de las 12:00 horas, el silencio habitual de la calle Manuel Sanchís Guarner se vio interrumpido por un estruendo que alertó a los vecinos. Un falso techo en una habitación del segundo piso de un edificio colapsó, lo que obligó a llevar a cabo un desalojo preventivo para garantizar la seguridad de todos. La situación, aunque alarmante, no dejó heridos y así lo confirmaron rápidamente los efectivos que llegaron al lugar.
La rápida respuesta de los servicios de emergencia
Bombers de Palma, junto con la Policía Local y el servicio de ambulancias del 061, se movilizaron al instante. En esos momentos inciertos, nadie sabía si había personas atrapadas bajo los escombros. Por suerte, después de una revisión exhaustiva del piso afectado, se confirmó que todos estaban bien. Aún así, y pensando en la tranquilidad de los habitantes del bloque, se tomó la decisión prudente de evacuar el edificio.
Los bomberos no solo revisaron el piso donde ocurrió el incidente; también inspeccionaron la planta superior y encontraron una terraza en perfecto estado. Todo apuntaba a que las temperaturas extremas habían jugado su papel: las armaduras se habrían dilatado y empujado el yeso del falso techo hasta hacerlo colapsar. Tras menos de una hora desde el accidente, los vecinos pudieron regresar a sus casas, aunque con precauciones: la terraza superior y la habitación afectada quedaron precintadas hasta nueva orden.
Para asegurar que todo esté bajo control, este próximo lunes los bomberos volverán junto a técnicos municipales para hacer una revisión más detallada del edificio. La seguridad siempre debe ser nuestra prioridad.

