En un escenario lleno de historia y cultura, los integrantes de Fades se subieron al podio durante el pregón de la Fira del Llibre, celebrada en la emblemática plaça d’Espanya de Palma. Con pasión y firmeza, denunciaron lo que ellos consideran un claro boicot por parte del Ayuntamiento hacia la celebración del Orgullo y, más allá, hacia la cultura en catalán.
Àngel Exojo Sánchez, Ferran Pi Planas y Vicenç Calafell Segura, estos tres músicos que han hecho eco de su arte en toda Cataluña, no se guardaron nada. En sus palabras resonó una crítica feroz: “No quieren que la cultura sea para los mallorquines; prefieren promocionar eventos para turistas con brunches y festivales insípidos”, argumentaron. Y es que no es solo una cuestión de música; es una lucha por nuestra identidad, por el legado cultural que nos define.
Cultura amenazada
Con un tono decidido, recordaron cómo la música ha sido siempre un motor de resistencia cultural en nuestra lengua. Nombraron a grandes referentes como Maria del Mar Bonet o Joan Miquel Oliver y reafirmaron que cada nota en catalán es un grito de libertad. “La lengua es nuestro juego, nuestra forma de experimentar lo imposible”, afirmaron entre aplausos.
No obstante, su mensaje iba más allá de las melodías: hicieron hincapié en el vacío cultural que sienten desde Barcelona –donde viven desde hace dos años– y lamentaron ver cómo Mallorca se presenta como una periferia vacía cuando realmente brilla con luz propia dentro de los Països Catalans.
A medida que avanzaba su intervención, lanzaron dardos afilados contra decisiones políticas recientes: “Es triste ver cómo tratan de enterrar nuestra identidad bajo una avalancha de souvenirs y franquicias”. Al final, pidieron tres deseos simples pero profundos a nuestros gobernantes: leer en catalán, apreciar su belleza y –sobre todo– entender lo esencial que es para nosotros. Porque mientras algunos intenten borrar nuestra cultura con estrategias comerciales vacías, nosotros seguiremos aquí defendiendo nuestras raíces.”

