Era una noche esperada por muchos, pero lo que ocurrió en el Movistar Arena de Madrid fue un auténtico desastre. Amaia Montero, quien alguna vez brilló con La Oreja de Van Gogh, subió al escenario y la realidad se tornó caótica. Su voz, que antes llenaba de emociones cada rincón, sonó desafinada y perdida. Nadie puede negar que es difícil regresar a un lugar donde uno dejó su huella y luego decidió marcharse en 2007 para forjar su camino en solitario. Pero ver cómo destrozaba su propio legado fue doloroso.
Un espectáculo lleno de nostalgia amarga
A pesar del cariño que todavía despiertan temas como ’20 de enero’, ‘Rosas’ o ‘Cuéntame al oído’, el factor nostalgia no puede servir como excusa para lo que se vivió esa noche. Con una audiencia ansiosa y más de 17.000 personas esperando revivir viejos tiempos, el concierto se convirtió en un karaoke deslucido donde los coros pregrabados ahogaban las carencias vocales de Amaia. Fue triste ver cómo pasaba por alto canciones que marcaron la historia del pop español.
Amaia no era la única culpable. La decisión de prescindir de Leire Martínez ha costado caro a La Oreja de Van Gogh. Aquella chica que mantuvo al grupo a flote durante 17 años se echó mucho en falta, y queda claro que sin ella han perdido algo esencial. Las comparaciones son odiosas, sí, pero necesarias: Leire defendía los clásicos con maestría; mientras tanto, Amaia luchaba por mantenerse a flote entre notas altas que le quedaban grandes.
Pese a todo esto, hay quienes aún encontraron algo positivo en el evento. Algunos asistentes aseguraron haber sentido esa chispa mágica del pasado aunque fuera solo por un rato. Pero seamos honestos: si bien había cierta mejora respecto a su debut en Bilbao semanas atrás, eso no basta para salvar lo innegable: la falta de preparación ha sido evidente.
Amaia intentó conectar con sus fans diciendo “no sabéis cuántas veces hemos soñado con este momento”, pero incluso ese candor no bastó para ocultar las deficiencias vocales evidentes. Mientras muchos celebraban su valentía por volver después del batacazo anterior, otros simplemente deseaban no haber visto tal espectáculo. Y así seguimos preguntándonos: ¿cuánto tiempo podrá seguir soportando esta gira?

