El RCD Mallorca ha puesto sus ojos en Martín Demichelis, un nombre que resuena con fuerza en los pasillos de Son Moix tras un descenso que ha dejado huella. Pablo Ortells, el director deportivo, confía plenamente en este entrenador argentino para guiar al equipo de vuelta a Primera División. A pesar del amargo final de la última campaña, Ortells cree que Demichelis es el hombre adecuado para liderar este ambicioso proyecto.
Un acuerdo que aún está por definirse
Las conversaciones entre Ortells y Demichelis ya han comenzado, aunque todavía falta llegar a un acuerdo definitivo. El técnico no se conforma con cualquier cosa; quiere tener voz y voto en las decisiones que afectan al equipo. Su deseo es claro: hacer sentir su impronta desde el primer momento, especialmente cuando se trata de altas y bajas de jugadores. Como él mismo expresó tras el descenso ante el Oviedo: «Hay que reconstruir algunas cosas para ascender, subir y quedarse». Esa frase resume su compromiso y determinación.
Aunque Demichelis ya conoce el vestuario mallorquín y tiene una visión clara sobre lo que necesita, su papel no será sencillo. Las exigencias son altas, y uno de sus principales objetivos es implementar su metodología de trabajo en todos los aspectos del día a día del equipo. Desde cómo se entrenan hasta cómo se gestionan las dinámicas internas del vestuario; todo debe estar alineado con su forma de ver el fútbol.
No obstante, Ortells también siente la presión sobre sus hombros. Sabe que las decisiones respecto al futuro de los jugadores actuales son cruciales; la responsabilidad recae sobre él si algo sale mal. Con esos 18,5 millones que recibirán como ayuda por el descenso, deben dar pasos firmes y seguros para marcar la diferencia en Segunda División.
Así pues, todos los ojos están puestos en esta nueva etapa donde tanto Ortells como Demichelis tendrán que demostrar que no solo son capaces de levantar un club herido, sino también de construir una historia nueva llena de éxitos.

