Esta mañana, en un bar de la calle Gabriel Llabrés, los vecinos del barrio de Pere Garau se han reunido para comentar el terrible suceso que ha sacudido su comunidad. ¿Qué pudo pasar por la cabeza de María Ángeles para acabar con la vida de su suegra, María del Rosario? La pregunta resuena en cada rincón, mientras algunos intentan reconstruir lo que sucedió ese fatídico lunes en la casa de la fallecida.
Desenlace inesperado
Los residentes sabían que las relaciones entre ambas no eran precisamente un camino de rosas. «Por aquí todo el mundo sabía que discutían mucho», comenta uno de los vecinos a Ultima Hora. Pero claro, ¿quién se imagina que esa tensión llevaría a algo tan extremo? Isabel, otra vecina del barrio, añade que María Ángeles hablaba muy mal de su suegra: «La trataba fatal, y eso que ella les había dado cobijo a ella y a su marido». No es fácil olvidar esos momentos, especialmente cuando nos cuentan cómo se enteraron del drama.
«Yo estaba tomando un café cuando pasó un chico joven hablando por teléfono. Le escuché decir ‘ya la he encontrado, está aquí sentada’», recuerda Isabel aún consternada. A los pocos minutos llegaron dos policías y se llevaron a María Ángeles. «Estaba con un refresco; se notaba por el vaso», detalla.
Parece ser que el hijo de la fallecida llegó después del trabajo y fue su pareja quien le contó sobre una discusión acalorada entre madre e hija política alrededor de las 12:30 horas. El relato indica que María del Rosario habría atacado con algo parecido a un hacha y que, al verse amenazada, María Ángeles actuó en defensa propia hasta llegar al desenlace trágico.

