El Mallorca ha caído a Segunda División, y la Unió de Penyes Mallorquinistas no se queda callada. Este grupo, que representa a los aficionados más apasionados del club, ha hecho un llamado urgente a la propiedad para que se siente a dialogar. Y es que este descenso no es solo un mal resultado, sino el reflejo de decisiones erróneas y una gestión fallida que han llevado al equipo a esta situación tan dolorosa.
Durante todo el año, los mallorquinistas han demostrado su lealtad. Han estado ahí, en Son Moix y en cada desplazamiento, apoyando al equipo con fervor. Sin embargo, ahora sienten que ese apoyo no ha sido correspondido. El comunicado de la Unió expresa claramente su malestar, decepción y preocupación por lo que está sucediendo tanto en el campo como fuera de él.
Demandan diálogo y transparencia
Frente a esta crisis, la Unió ha solicitado una reunión inmediata con los altos mandos del club. Quieren saber cuál es el plan para devolver al Mallorca a donde realmente pertenece: la Primera División. La afición merece respuestas claras y sinceras sobre el futuro del equipo.
Además, resaltan la importancia de abrir un espacio donde se pueda hablar sin tapujos entre la directiva y los seguidores. En momentos como estos, es vital escuchar las voces de quienes realmente aman al club. Las peñas son esa voz colectiva que representa a miles de mallorquinistas cansados de promesas vacías.
El mensaje final del comunicado fue claro: unidad. En uno de los episodios más difíciles para el Mallorca en años recientes, lo único que pueden hacer ahora es permanecer juntos y luchar por lo que consideran justo.

