En el corazón del barrio de Ses Veles, una larga cola se forma ante la Oficina de Atención Ciudadana Social. Este escenario no es casualidad, sino un reflejo de una realidad que clama por atención. Durante el Debate del Estado de la Ciudad, el alcalde Jaime Martínez no se ha guardado nada y ha lanzado una dura crítica a las políticas migratorias del presidente Pedro Sánchez, afirmando que estas han «agravado aún más la situación» en Baleares.
«El sinhogarismo no es un problema que podamos resolver solos desde el Ajuntament», denunció Martínez con voz firme. No solo carecemos de competencias suficientes, sino también de los recursos necesarios. Aunque nuestros servicios sociales están disponibles para quienes los necesiten, esto no basta», explicó con preocupación durante su discurso. La frustración en su voz era palpable al lamentar los «años perdidos en inacción política» respecto a vivienda y migración.
Baleares: Una crisis insostenible
La realidad que vive Baleares es realmente dramática. La presión sobre los servicios públicos se vuelve insostenible, y Palma se siente como el epicentro de esta crisis. «Los ayuntamientos estamos lidiando con problemas graves sin contar con los recursos necesarios», advirtió Martínez, instando a Sánchez y al delegado del Gobierno en Baleares, Alfonso Rodríguez, a «dejar de mirar hacia otro lado y actuar ya».
Las cifras son alarmantes: cada día llegan más inmigrantes en pateras a nuestras costas. En un año, hemos visto cómo la inmigración ha aumentado más del 30% comparado con el mismo periodo del año pasado. El alcalde puso como ejemplo la antigua prisión, donde un censo reciente reveló que aproximadamente un 70% de las personas que allí habitan están en situación administrativa irregular.
Por todo esto, Martínez exigió a Sánchez una respuesta inmediata: «No podemos seguir eludiendo responsabilidades». Recordó cómo durante años se permitió que este edificio se fuera deteriorando hasta convertirse en un foco grave de problemas sociales y sanitarios. «No podemos quedarnos cruzados de brazos mientras impulsan regularizaciones masivas sin control ni soluciones reales», concluyó.
A pesar del caos actual, Martínez dejó claro que son los ayuntamientos quienes asumen casi en solitario las consecuencias de decisiones tomadas desde Madrid sin coordinación ni apoyo real. La reciente regularización extraordinaria ha desbordado nuestros servicios municipales sin ofrecer refuerzos ni ayuda por parte del Gobierno central.

