La tarde del pasado viernes se tornó oscura para Santa María. Un hombre de 67 años, con toda una vida por delante, perdió la vida en un trágico accidente que ha dejado a la comunidad consternada. El suceso tuvo lugar en la MA-13A, esa carretera que va de Palma a Sa Pobla, justo en el kilómetro 13.600.
Alrededor de las 19:30 horas, el silencio fue roto por el sonido de sirenas al llegar las patrullas de la Policía Local y los agentes de la Guardia Civil, junto con ambulancias que no escatimaron esfuerzos. Según las primeras informaciones, este conductor viajaba solo cuando, tras tomar una curva, se salió de la vía hacia el lado izquierdo y chocó contra una pared de piedra. Su coche, un MG ZS, quedó hecho añicos.
Un esfuerzo que llegó demasiado tarde
A pesar de los esfuerzos heroicos por parte de los Bombers de Mallorca para liberar su cuerpo atrapado entre los restos metálicos del vehículo, lamentablemente había perdido mucha sangre. Los sanitarios trabajaron sin descanso, pero no fue suficiente; nada pudieron hacer para devolverle la vida. La escena era desgarradora y dejó a todos los presentes con el corazón encogido.
Mientras tanto, la Policía Local organizó el tráfico para intentar descongestionar el caos que se había generado en las entradas del municipio. Es difícil encontrar palabras ante una tragedia así; simplemente nos recuerda lo frágil que es la vida y cómo un instante puede cambiarlo todo.

