Este viernes, la Comandancia de Palma se ha llenado de un ambiente especial. Decenas de personas, entre ellas autoridades y ciudadanos, se han reunido para celebrar algo más que un aniversario: 182 años al servicio del pueblo. La Guardia Civil, ese cuerpo que une lo militar y lo civil, ha recordado su esencia: honor, lealtad y devoción.
Un acto íntimo pero lleno de significado
Nacida en 1844 con la misión de proteger y servir, la Guardia Civil balear también tiene su propia historia que comenzó en 1846 con la creación del Tercio de Baleares. Durante este emotivo acto, el Delegado del Gobierno Alfonso Rodríguez Badal y el General de División Ricardo Esteban han estado presentes para rendir homenaje a quienes apoyan incondicionalmente a la Benemérita.
Agradeciendo a instituciones y empresas por su colaboración constante, se han entregado diplomas que simbolizan un compromiso sincero con nuestra seguridad. Pero no solo eso: se ha hecho un reconocimiento especial al presidente de la Hermandad de Amigos del Benemérito Cuerpo (Habecu), Miguel Cañellas, quien dejó una huella imborrable en nuestra comunidad. Su familia recogió un diploma honorífico en su memoria, recordándonos que el legado perdura.
Así fue como este día se convirtió en una celebración llena de recuerdos y promesas futuras. En cada palabra escuchada resonaba el eco de aquellos que han luchado por nosotros. La historia sigue adelante y nosotros somos parte fundamental de ella.

