María España Almendro ha dado un paso muy importante en su carrera al firmar su renovación con Azulmarino. La capitana del equipo, que ya se siente como en casa, está lista para afrontar una nueva aventura en la Liga Femenina Endesa, el máximo nivel del baloncesto femenino. Con su firma, el club mallorquín va tomando forma y consolidándose tras la llegada de otros grandes nombres como Alberto Antuña y Alba Torrens.
Un proyecto lleno de ambición
Después de cuatro años brillando en la élite del baloncesto, María decidió apostar por Azulmarino para la campaña 24/25. Este proyecto es una declaración de intenciones: colocar a las Islas Baleares en el mapa del baloncesto español. En su primera temporada, no solo se convirtió en una de las máximas anotadoras, sino que también fue fundamental para llevar al equipo a los Play-offs de ascenso. Aunque el sueño se vio frustrado al caer en semifinales, eso no detuvo su espíritu luchador.
El siguiente año trajo consigo una base sólida y nuevas incorporaciones que encajaron a la perfección. ¡Los números hablan por sí solos! Con varios récords batidos y tan solo una derrota en liga, María promedió 11,1 puntos, 1,6 rebotes y 1,5 asistencias. Gracias al esfuerzo colectivo y un cuerpo técnico excepcional, lograron alcanzar esa primera plaza tan ansiada que les permitió ascender directamente a la división superior.
Junto a Alba Torrens, María será un símbolo del baloncesto balear. Ella misma ha compartido lo emocionada que está con su renovación: «Estoy muy feliz de poder seguir de la mano de Azulmarino. Me hace especial ilusión seguir viviendo el crecimiento del club». Además añadió sobre sus aspiraciones: «Conseguir el ascenso ha sido solo el primer paso; ahora vamos a consolidarnos en esta máxima categoría».

