Antonio Banderas ha decidido poner las cartas sobre la mesa. En un momento en el que diversos medios afirman que su amado Teatro del Soho-CaixaBank está al borde de la quiebra, el actor y empresario malagueño responde con claridad y una pizca de ironía. A través de un comunicado en sus redes sociales, dejó claro que los rumores de ‘ruina’ son completamente infundados. ‘La ruina de la que se me hace víctima no existe’, expresó con firmeza. Y es que, para él, lo más importante no son solo las cuentas económicas, sino la pasión por el teatro y su ciudad.
Un proyecto sin subvenciones
Banderas recordó que su teatro es una empresa privada sin ánimo de lucro, que opera como si fuese un espacio público. ‘No recibimos subvenciones del dinero público y no lo haremos mientras yo esté vivo’, aseguró. Consciente del desafío económico, el malagueño subrayó que se hace cargo de los costos derivados de sus ambiciosos proyectos teatrales.
‘Si hubiese querido ganar dinero habría sido muy fácil’, continuó. Pero él optó por crear grandes producciones que han dado trabajo a cientos de personas y le han permitido disfrutar como nunca antes en su carrera. El año pasado, casi 200.000 espectadores visitaron su teatro, lo que demuestra el impacto positivo de su esfuerzo.
Con determinación y optimismo, Banderas concluyó: ‘No estoy arruinado, ¡estoy a tope! Y soy amenazantemente feliz’. Un mensaje claro para todos aquellos que dudan de su visión: seguirá adelante con su sueño teatral sin mirar atrás.

