La ambición china de conquistar el Dakar ha llevado a los dos catalanes, Gerard Farrés y Pau Navarro, a unirse al emocionante proyecto de Great Wall Motors. Estos expertos pilotos no solo son piezas clave, sino que también representan la esperanza de un nuevo coche, el GWM Tank 700, que pronto verá la luz en el difícil Rally Taklimakan.
Un desafío monumental espera
En cuestión de días, estos valientes se lanzarán a una prueba extrema en China: un rally que abarca 8.000 kilómetros y dura nada menos que 19 días. ¿El objetivo? Conocer a fondo su nueva máquina antes del verdadero asalto al Dakar. Pau, quien ya ha saboreado las mieles del triunfo en la clase Challenger, y Gerard, con su experiencia de varios Dakar a sus espaldas, se preparan para dejarlo todo en cada etapa.
Con este reto por delante, no es solo una cuestión de competencia; es una oportunidad para dar pasos firmes en el desarrollo del GWM Tank 700. Ambos pilotos saben que este rally no será fácil. “No venimos aquí solo a competir”, afirma Farrés. “Es más bien un primer paso para entender cómo funciona nuestro coche”. Y lo hacen junto a sus nuevos compañeros: el argentino Nico Cavigliasso y la italiana Rebecca Bussi también estarán al volante de otros coches preparados por Great Wall Motors.
A medida que se acercan las fechas del rally, la emoción crece. Para Gerard será su primera vez pilotando vehículos grandes después de haber competido en otras categorías; mientras tanto, Pau busca recuperar su esencia tras una dura experiencia anterior con un Mini T1+. Ambos están listos para afrontar este desafío monumental en una categoría intermedia, pero con miras puestas en algo más grande en el horizonte.

