Todo comenzó una tarde cualquiera en el barrio de Son Canals. La tranquilidad del lugar se vio interrumpida cuando, de repente, un hombre empezó a dar rienda suelta a su ira golpeando varios coches aparcados con un palo de golf. Una escena surrealista que dejó a más de uno boquiabierto.
La intervención policial
Fue una mujer, preocupada por lo que veía, quien decidió no quedarse de brazos cruzados y llamó al 091. En cuestión de minutos, la Policía Nacional llegó al lugar y encontró a este individuo que cumplía con la descripción: agitado y claramente fuera de sí. Pero lejos de calmarse, el hombre decidió hacer oídos sordos a las indicaciones de los agentes.
Esto llevó a los policías a tener que emplear la fuerza mínima necesaria para poder reducirlo y esposarlo. Tras el tumulto, la misma mujer que había alertado sobre la situación se acercó para confirmar lo que había presenciado. Al revisar los daños, los agentes encontraron deformaciones notables en tres vehículos diferentes.
Finalmente, y tras comprobar la gravedad del asunto junto con su actitud desafiante hacia las autoridades, el hombre fue trasladado a dependencias policiales. Un episodio más que recordará Son Canals, donde a veces la calma puede transformarse en caos sin previo aviso.

