Fernando Piquer, el director de la San Diego Comic-Con Málaga, está decidido a que este segundo año sea inolvidable. Tras un debut marcado por quejas y decepciones, donde muchos asistentes se sintieron frustrados por las largas colas y la escasez de talentos, Piquer sabe que hay mucho trabajo por hacer. ‘Al cien por cien entiendo la decepción’, dice con sinceridad. Y es que él mismo vivió esa experiencia como fan el año pasado.
Un cambio necesario
Este año, su enfoque es claro: mejorar cada aspecto. ‘Vamos a traer tres veces más talentos que en 2025’, asegura mientras habla de las innovaciones que están preparando. Se va a ofrecer una variedad de actividades en diferentes espacios para mantener a los visitantes entretenidos. Además, tendrán más horas para firmar autógrafos y fotos con los fans, algo que sin duda anima a los asistentes.
Una de sus prioridades es también el Artists Alley, al cual quiere darle un impulso significativo. ‘Es el corazón de nuestra convención’, dice convencido. Y no se olvida del tema del catering: este año habrá opciones más asequibles y de calidad, además de permitir botellas de agua para evitar deshidrataciones en un evento tan concurrido.
A pesar del esfuerzo por mejorar la infraestructura, las colas siguen siendo un reto. Piquer lo reconoce abiertamente: ‘Cualquiera que haya ido a una convención grande sabe lo difícil que es evitar las filas’. Sin embargo, promete señales claras para informar sobre los límites de aforo y así facilitar la experiencia del visitante.
A medida que se acerca octubre, la colaboración con el equipo de San Diego también juega un papel importante. Aunque son estrictos con su marca, han mostrado confianza en esta expansión internacional. ‘Ellos quieren unir comunidades a través del fandom’, explica Piquer.
Aunque ha aumentado el precio de las entradas —84 euros frente a los 50 del año pasado— él cree firmemente que vale la pena invertir en esta experiencia única: ‘Es una jornada casi completa con paneles y actividades continuas’. En su mente está conseguir que todos salgan diciendo: ‘Quiero volver el próximo año’. Y eso es lo que verdaderamente importa.

