En un pequeño rincón de Gelves, un pueblo sevillano, ha surgido una controversia que ha hecho eco en las redes sociales. Se trata de Sushi Toro, un restaurante oriental que ha tomado la decisión de imponer un suplemento a aquellos comensales que, tras disfrutar del buffet libre, terminan vomitando. Sí, lo has leído bien. La razón detrás de esta medida es sencilla: la glotonería ha llevado a muchos a dejar su huella en forma de vómitos.
Los propietarios del local no han podido evitarlo más y han colgado carteles advirtiendo: “Si vomitas porque has comido demasiado, deberás pagar un extra”. Su intención es clara: cuidar la higiene y mantener el servicio. Y es que cada vez son más las veces que sus trabajadores se encuentran limpiando después de algún cliente excesivamente entusiasta con el sushi.
¿Es esto justo?
“Nos esforzamos por servir rápidamente y mantener todo limpio”, explica la gerencia. Sin embargo, parece que algunos no se dan cuenta del impacto que tiene su comportamiento en los demás comensales. El debate está servido y las opiniones van desde quienes apoyan la medida hasta aquellos que consideran que es una locura.
No está claro cuánto habrá que pagar si acaba uno regurgitando lo ingerido, pero lo cierto es que el buffet tiene un precio entre 16,90 y 23,90 euros según el día y la hora. ¿Te imaginas tener una cena tranquila y acabar pagando por los excesos ajenos? La historia sigue dando de qué hablar mientras nosotros reflexionamos sobre hasta dónde llegamos por saciar nuestro apetito.

