Alan Parks, el autor escocés que nos trajo al icónico detective Harry McCoy, nos sorprende una vez más con su nueva obra ‘Cielo rojo sobre Glasgow’. Esta novela da inicio a una trilogía que nos transporta a la convulsa época de la Segunda Guerra Mundial, específicamente a un episodio fascinante: el aterrizaje del enigmático Rudolf Hess en Escocia en 1941.
En este nuevo relato, McCoy se encuentra con un inesperado aliado: Joseph Gunner, un expolicía marcado por las secuelas de la guerra. Este sargento de los Highland Fusiliers regresa a un Glasgow hecho trizas por el Blitz, con heridas físicas y emocionales que lo persiguen. Como bien dice Parks al presentarlo: «Tiene secuelas y heridas físicas, pero también estrés postraumático; así que tiene que gestionar todo eso». Una realidad cruda que muchos desconocen.
Un caos lucrativo
A medida que la historia avanza, somos testigos de cómo el conflicto no solo desata el horror, sino también oportunidades para quienes están dispuestos a aprovecharse del sufrimiento ajeno. El mercado negro florece mientras algunos se llenan los bolsillos traficando con lo que pueden: desde medias de nylon hasta estafas a familias judías desesperadas por escapar. «La época de guerra no exime a nadie de ser horrible», afirma Parks con una claridad desgarradora.
Gunner se ve envuelto en una investigación sobre un extraño asesinato entre las sombras del conflicto. Un alemán desfigurado aparece entre las víctimas de los bombardeos, pero su muerte esconde más preguntas que respuestas. La narrativa combina elementos históricos con intrigas criminales, ofreciendo un vistazo escalofriante al lado más oscuro de la humanidad.
Parks nos deja claro que cada personaje vive en tiempos extraños donde nada es lo que parece. Con esta nueva trilogía promete seguir explorando el universo criminal de Glasgow mientras se entrelazan historias y personajes como nunca antes lo habíamos visto. Los ecos del pasado resuenan fuerte y claro, invitándonos a reflexionar sobre cómo la guerra puede cambiarlo todo… o nada.

