El Real Mallorca ya tiene claro cuándo se jugará su futuro en la última jornada de Liga. El sábado 23 de mayo a las 21:00 horas, los bermellones recibirán al Oviedo en Son Moix. Este partido puede ser el que marque la diferencia en la lucha por la permanencia, dependiendo de lo que ocurra esta semana con el Getafe y el Levante.
Un encuentro decisivo para todos
Los hombres de Demichelis saben que no pueden dejar nada al azar. Si llegan al choque dependiendo de sí mismos, podrán enfrentarse a un equipo asturiano que, salvo un milagro, estará descendido. En este sentido, la presión está del lado del Mallorca, que necesita más que nunca el apoyo incondicional de su afición: “El 23 de mayo tienen que venir todos los mallorquines”, dijo Demichelis tras el empate contra el Villarreal. La cita es crucial y puede decidir tanto el presente como el futuro del club.
Además, este será el único partido restante en casa para los baleares. Con solo tres encuentros por delante y con todo por jugarse, cada punto cuenta y cada grito desde la grada podría ser determinante. Así que es hora de unir fuerzas y hacer sentir a los jugadores que están arropados por su gente. Porque si hay algo claro, es que ganar ahora significa tener media salvación asegurada.

