En el corazón de Palma, una comunidad entera se ha levantado con una sola voz. Desde la escuela Aina Moll, junto a la Associació de Famílies d’Alumnes (AFA) y la Associació de Veïns de Porta Santa Margalida, han decidido que ya es hora de pedir algo que debería ser básico: un espacio seguro para nuestros pequeños. El tráfico en la plaza Patins se convierte en un peligro constante, y por ello han organizado una acción que corta el paso a los coches, buscando convertir este lugar en un refugio peatonal.
Una campaña por el bienestar infantil
Bajo el lema Street for Kids, esta iniciativa se alinea con movimientos europeos que buscan reivindicar los derechos de juego y seguridad para los niños. Hoy, entre las 16:30 y las 19:00 horas, padres e hijos llenarán la calle con actividades festivas mientras cierran el tránsito. Laura Benítez Coll, madre involucrada en esta lucha, comparte su deseo: «Queremos que las familias puedan estar tranquilas cuando los niños juegan. En otros barrios lo hacen sin miedo; ¿por qué no aquí?». Y es que hace dos años presentaron un proyecto al Ajuntament solicitando lo mismo, pero quedaron sin respuesta.
Para darle más fuerza a su demanda, han animado a los niños a plasmar en dibujos sus sueños sobre cómo debería ser esa plaza. Andreu Grimalt, presidente de la AFA, explica que ahora están recogiendo firmas como parte de una nueva estrategia. “El Consistorio quiere analizar nuestro proyecto dentro de uno más grande”, dice Grimalt. Sin embargo, lo importante es que no hay rechazo por parte del Ayuntamiento; simplemente falta ponerlo en marcha.
Grimalt también detalla algunas ideas prácticas: cambiar el sentido del tráfico en calles cercanas podría aliviar el caos actual y hacer viable esta transformación. Además menciona un tema crucial: «Hemos tenido problemas con patinetes veloces; hemos tenido que apartar a varios niños». Al final del día, lo único que buscan todos estos vecinos es simple: la seguridad de nuestros niños y recuperar ese espacio vital donde jugar debería ser un derecho indiscutible. Al cerrar el tráfico, aseguran que «los niños disfrutan mucho más» y eso es algo por lo que vale la pena luchar.

