El Eibar está en plena batalla por mantener viva la ilusión de los playoffs, un sueño que, aunque tambaleante tras perder contra el Málaga, sigue latente. La plantilla, dirigida por Beñat San José, se aferra a esa chispa de esperanza mientras se preparan para visitar Anduva este domingo. Las cuentas son claras: deben ganar todos los partidos que les quedan si quieren soñar con las eliminatorias de ascenso a Primera. Una tarea titánica, pero no imposible.
Un legado histórico como inspiración
Los jugadores miran al pasado y recuerdan aquella hazaña del Eibar en los años 90, cuando logró una de las permanencias más recordadas en la Segunda División. En aquella época, bajo la dirección de Alfonso Barasoain, el equipo llegó a estar a 12 puntos de la salvación con solo seis jornadas por jugar. Sin embargo, hicieron lo impensable: ganaron sus últimos cinco encuentros y lograron permanecer en la categoría. ¡Qué gesta tan impresionante!
Aquella temporada mágica comenzó con victorias sobre equipos como Osasuna y Barcelona B; un camino que transformó a unos prácticamente desahuciados en héroes locales. Ahora el Eibar revive ese espíritu combativo, después de haber pasado de ocupar puestos de descenso en una primera vuelta decepcionante a firmar una segunda vuelta para recordar.
Pese al tropiezo ante el Málaga, donde dieron un paso atrás en sus aspiraciones, aún hay motivos para creer. Ganar todo es complicado pero posible; esta segunda vuelta ha demostrado que tienen potencial para ser el mejor equipo de la categoría. Así que sigamos apoyando al Eibar porque aún queda camino por recorrer.

