En Bruselas, el 6 de mayo, la Alta Representante de la Unión Europea para Política Exterior, Kaja Kallas, ha dejado claro algo que muchos ya intuimos: la OTAN es esencial para nuestra defensa en Europa. En una reunión con Mark Rutte, secretario general de la Alianza Atlántica, Kallas mostró su disposición a colaborar estrechamente con ellos para reforzar el papel europeo dentro de esta organización. No es un asunto menor, especialmente cuando hablamos del contexto actual.
El futuro de la defensa europea
Kallas no se guardó nada y afirmó a través de sus redes sociales que “una OTAN más europea debería ser una prioridad”. Esta idea lleva tiempo rondando y ahora parece que es el momento ideal para ponerla sobre la mesa. La próxima semana, los ministros de Defensa de la UE se reunirán en Bruselas para discutir cómo podemos aumentar nuestra contribución a la OTAN. Es fundamental entender que estamos en un punto crítico: los ataques sin provocación por parte de Irán están poniendo a prueba nuestra unidad y preparación.
La jefa de diplomacia europea destacó durante su encuentro los esfuerzos conjuntos por apoyar a Ucrania frente a las adversidades y planteó cómo deberíamos gestionar mejor nuestras capacidades defensivas. En tiempos inciertos como estos, no podemos permitirnos tirar a la basura lo que hemos construido juntos.

