MADRID, 6 de mayo. Donald Trump ha salido al paso este miércoles para justificar el increíble sobrecoste que se ha disparado en la construcción de un nuevo salón de baile en la Casa Blanca. Según él, todo se debe a unos «estudios exhaustivos» que revelaron que este espacio necesita ser «el doble de grande y tener una calidad mucho mayor» para poder acoger los eventos importantes que vienen.
El presidente no se ha quedado ahí: ha asegurado que la obra, situada en el lado este de la Casa Blanca, tendrá un coste que rondará los 400 millones de dólares, casi el doble del presupuesto inicial. «¡Va a ser magnífico, seguro y protegido!», proclamó con entusiasmo en sus redes sociales. Pero claro, esto no le ha caído bien a muchos, quienes ven en este aumento una simple excusa para justificar el derroche.
Una justificación polémica
Trump insistió en que estos cambios eran necesarios y algo ya previsto desde hace tiempo. De hecho, no dudó en criticar a los medios por señalarlo como un sobrecoste injustificado, tachándolos de «noticias falsas». En su opinión, la obra se está completando incluso antes de lo esperado y por debajo del presupuesto asignado. Todo un lío mediático.
No obstante, la controversia no termina aquí. Este mismo lunes dos comisiones del Senado lideradas por republicanos solicitaron financiación por valor de 70 mil millones de dólares para diversas leyes migratorias, incluyendo una partida destinada a reforzar las medidas de seguridad del anhelado salón. Todo esto está incluido dentro de un proyecto más amplio relacionado con inmigración y seguridad nacional.

