El Pontevedra CF ha decidido poner un alto a las injusticias que ha estado sufriendo esta temporada. En un comunicado lleno de rabia y frustración, el club gallego se ha dirigido a todos para expresar su descontento con una serie de decisiones arbitrales que, según ellos, han afectado gravemente su desempeño en 1ª RFEF. Su entrenador, Rubén Domínguez, no se ha andado con rodeos después del encuentro ante el Racing de Ferrol; su preocupación es palpable y no está dispuesto a callar.
Una historia de desencuentros
No es solo un grito aislado; el Pontevedra es un club con historia, tradición y una afición leal que merece respeto. La molestia acumulada ha llegado a un punto crítico. En el partido contra el Racing, los jugadores sintieron nuevamente cómo les perjudicaban. Y no son casos aislados: han contabilizado hasta 11 goles anulados esta temporada por decisiones cuestionables que dejan más dudas que certezas sobre la labor del VAR. En lugar de aportar claridad, parece que solo generan confusión.
El comunicado destaca otros partidos claves como los enfrentamientos contra el Real Madrid Castilla y el CD Lugo donde las decisiones arbitrales han marcado el rumbo del equipo. Cada error les ha costado valiosos puntos en su lucha por alcanzar los playoffs de ascenso a Segunda.
A pesar del descontento y la indignación expresados, el Pontevedra no tiene intención de rendirse. Deja claro que lo único que piden es lo que todo club deportivo merece: respeto, justicia e imparcialidad. Esta declaración es una defensa firme del trabajo diario realizado por los jugadores, cuerpo técnico y seguidores; todos ellos sienten la presión de las decisiones injustas.
Aunque enfadados, aseguran seguir compitiendo con orgullo e insistirán en alzar la voz cada vez que sientan que se vulnera su dignidad. La conclusión del comunicado resuena fuerte: respetar al Pontevedra CF significa reconocer su historia, su escudo y a toda su gente. A pesar de todo lo vivido hasta ahora, están decididos a continuar adelante.

