En una noche que prometía ser tranquila, la calma de Sant Ferran en Formentera se vio interrumpida por una discusión entre cuatro jóvenes. La situación, que comenzó como un intercambio acalorado, terminó de la manera más inesperada: con tres personas heridas tras el uso de una pistola de aire comprimido. ¿Quién lo iba a decir?
Un desenlace inesperado
La Guardia Civil recibió el aviso sobre este incidente y rápidamente se dirigió al lugar. Al llegar, los agentes encontraron a tres hombres, todos ellos de origen norteafricano, con heridas sangrantes. Fue un espectáculo desolador; las víctimas contaron que su compañero había recurrido a esa arma tras una disputa, dejándoles marcados no solo físicamente sino también emocionalmente.
La gravedad de las lesiones llevó a uno de los heridos al Hospital de Formentera, mientras que otro fue trasladado a Ca’n Misses en Eivissa. El tercero recibió atención médica in situ; afortunadamente sus lesiones eran menos graves.
Tras asegurarse de que los heridos recibieran la atención adecuada, la Guardia Civil se puso manos a la obra para dar caza al sospechoso. Su búsqueda tuvo éxito y poco después lograron detenerlo en las cercanías del lugar del suceso. Aunque no tenía consigo la pistola al momento del arresto, realizaron una inspección exhaustiva y encontraron el arma arrojada por él durante su huida. Ahora, este joven magrebí de 22 años enfrenta cargos por un delito de lesiones y el caso ya está en manos judiciales.

