La historia de Anna, una valiente mallorquina de Montüiri, y su compañera de Ibiza, que prefirió mantener su anonimato, ha resonado con fuerza en las Islas Baleares. Este jueves, las autoridades israelíes anunciaron la detención de aproximadamente 175 activistas que intentaban romper el bloqueo a Gaza a bordo de la Global Sumud Flotilla. Las embarcaciones fueron interceptadas en plena madrugada en aguas internacionales al sur de Grecia, a unos mil kilómetros de la costa palestina.
Preocupación creciente entre los familiares
Xisca Puig, miembro del Moviment de Solidaritat per Palestina, no puede ocultar su angustia: «Estamos muy preocupados, no sabemos nada de ellos». Su llamada al Gobierno español es clara: deben actuar y hacer lo posible por liberar a estos ciudadanos comprometidos con una causa justa. Aún hay más baleares a bordo: Toni Riera, marido de Xisca; Ángel desde Inca y Luís desde Menorca también se encuentran entre los activistas. «También estamos muy preocupados por ellos», añade Puig.
Las palabras del Ministerio de Exteriores israelí han sido desalentadoras: tras la intervención militar, afirmaron que las embarcaciones llevaban «condones y droga», un intento desesperado por desacreditar a quienes buscan apoyar al pueblo palestino. Pero esto no les detiene. La flotilla sigue luchando mientras algunos han logrado escapar sin ser interceptados.
A medida que los días pasan y la tormenta se acerca, muchos temen lo peor para estos héroes anónimos atrapados en el mar Mediterráneo. En medio del caos y la incertidumbre, nos queda claro: es hora de exigir respuestas y un verdadero compromiso con aquellos que solo buscan ayudar.

