Este domingo, el sol brillaba con fuerza en es Pil·larí, pero la verdadera estrella fue, sin duda, la Fira del Llonguet. En su décimo aniversario, este evento ha logrado atraer a más de 15.000 personas, rompiendo todos los récords de asistencia y llenando las calles de alegría y buen ambiente.
La jornada comenzó con la inauguración a primera hora por parte del alcalde de Palma, Jaime Martínez, junto al presidente de la A.VV., Pedro Medina. No estaban solos; también se unieron el presidente del Parlament, Gabriel le Senne, y otros regidores del Ajuntament. Todos ellos disfrutaron de un colorido pasacalles animado por los Geganters de Llucmajor y los Xeremiers de sArenal.
Un festín para los sentidos
La feria ofreció una variada selección de productos locales que iban desde bisutería hasta cerámica y figuras de hierro. Los más pequeños también tuvieron su espacio en la zona infantil, asegurando que toda la familia pudiera disfrutar. Y qué decir del apartado gastronómico: allí estaban los hornos locales como Can Rafel, Can Biel, así como el Forn Fondo y La Vida Dolça. Además, una veintena de food trucks deleitaban a los asistentes con especialidades exquisitas basadas en este famoso pan.
Dentro del campeonato del llonguet, Sa Comuna de Lloret se llevó el primer premio; Infinea Truck fue segundo y Forn Fondo tercero. La fiesta continuó hasta caer la tarde con un ambiente animado que hacía difícil marcharse.
A lo largo de los años, esta feria se ha convertido en un símbolo que no solo celebra la tradición panadera local sino que también impulsa nuestra artesanía y consumo responsable. Es Pil·larí volvió a ser ese punto de encuentro donde vecinos y visitantes disfrutaron juntos de una celebración única que ya forma parte del calendario cultural de nuestra comunidad.

