La tensión se desató durante el partido de fútbol sala cadete entre el Juan de Ávila y el Viva Sport que tuvo lugar el sábado pasado. Un encuentro que, en lugar de ser recordado por sus jugadas, se ha convertido en un auténtico espectáculo bochornoso. Este domingo, la directiva del Juan de Ávila decidió hablar y contar su versión tras los graves incidentes ocurridos.
Ellos han dejado claro que el espectador que saltó al campo y agredió a uno de los jugadores no es otro que un miembro del equipo visitante. Y vaya si lo dejaron claro, ya que señalaron con firmeza cómo sucedieron las cosas. Según relatan, en el minuto 8 de la segunda parte, un jugador local fue expulsado tras una agresión, lo que provocó que un aficionado saltara al terreno de juego para empujar y encararse con él. Aquí empieza la confusión, porque dicen que este aficionado era nada menos que un jugador del Viva Sport.
Un caos difícil de olvidar
El árbitro también dejó constancia en su acta arbitral: “Tras este empujón, un padre del equipo local salta a intentar agredir al aficionado”. Pero desde el Juan de Ávila aclaran que este hombre solo intentaba separar a los implicados y además resultó herido en medio del tumulto. La situación escaló hasta tal punto que se produjo una batalla campal entre ambos bandos.
Al final, la decisión fue clara: se mandaron a los equipos al vestuario y se suspendió el partido cuando apenas habían pasado ocho minutos del segundo tiempo. Todo esto deja muchas preguntas sobre la seguridad en estos eventos deportivos. ¿Hasta cuándo vamos a permitir estas situaciones? Hay algo profundamente mal si un simple partido acaba convirtiéndose en una pelea monumental.

