En un escenario desgarrador, las autoridades libanesas han confirmado que ya son más de 2.400 las víctimas mortales por los recientes ataques de Israel, una escalofriante cifra que sigue creciendo incluso después de haber alcanzado un alto el fuego. Este conflicto comenzó el pasado 2 de marzo cuando el partido-milicia chií Hezbolá lanzó proyectiles hacia Israel, desatando una respuesta militar devastadora.
La Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres del gobierno libanés ha hecho pública esta triste actualización: 2.454 muertos y más de 7.600 heridos. Además, cerca de 118.624 personas, agrupadas en unas 30.815 familias, se han visto forzadas a abandonar sus hogares y buscar refugio en los 635 albergues habilitados por las autoridades locales.
Un panorama desolador
Desde principios de marzo, se han contabilizado nada menos que 8.719 actos hostiles por parte del ejército israelí, lo que refleja la intensificación del conflicto luego del asalto sorpresa lanzado por Israel y Estados Unidos contra Irán. Este jueves, se espera que Líbano e Israel mantengan un nuevo encuentro en Washington para discutir la situación; sin embargo, la tregua lograda la semana pasada parece ser solo un pequeño respiro en medio de una tormenta.
A pesar del acuerdo temporal alcanzado hace unos días, este martes las Fuerzas de Defensa de Israel denunciaron nuevos ataques desde el sur del Líbano, lo que pone aún más en tela de juicio la efectividad del alto el fuego. Se sienten violaciones constantes que alimentan el ciclo destructivo.

