En un acto cargado de emoción, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, defendió con fervor la reciente ofensiva que tuvo lugar el 28 de febrero, en colaboración con Estados Unidos, contra lo que él considera una «amenaza existencial»: Irán. Durante su discurso en honor a los Caídos en las Guerras de Israel, celebrado en el monte Herzl, Netanyahu no escatimó palabras al afirmar que «el régimen de los ayatolás planeaba otro Holocausto». Un mensaje claro y directo que resonó entre los presentes.
El líder israelí argumentó que Teherán había estado “conspirando para destruirnos”, utilizando armas nucleares y misiles balísticos. Aseguró que si no se hubiera actuado con determinación, lugares como Natanz y Fordo podrían haberse sumado a la oscura lista de campos de exterminio del Holocausto. En sus propias palabras: «Eliminamos una amenaza existencial inminente». Con este tono casi bélico, reafirmó la necesidad de proteger al pueblo israelí y garantizar su continuidad.
Defender nuestra existencia
“En cada generación se levantan quienes quieren destruirnos”, afirmó Netanyahu, refiriéndose a la historia milenaria del pueblo judío y sus luchas. Recordó momentos oscuros en los que estuvieron al borde de la aniquilación, pero también destacó cómo siempre han encontrado fuerzas para resurgir. Hablando sobre el conflicto actual tras los ataques del 7 de octubre de 2023, enfatizó que la lucha sigue viva.
A medida que compartía estas reflexiones profundas sobre la identidad nacional y la resistencia del pueblo israelí, Netanyahu dejó claro que aunque las acciones militares hayan “alejado una amenaza”, la batalla aún no ha terminado. La comunidad se siente interpelada; es un llamado a recordar su historia y a mantenerse firmes ante lo adverso.

