En un giro que ha captado la atención internacional, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha confirmado que el vicepresidente JD Vance está en camino a Pakistán para reanudar las conversaciones de paz con Irán. La noticia llegó este lunes, y se espera que estas pláticas se desarrollen en Islamabad durante los próximos días. Trump no ha dudado en lanzar una advertencia clara a Teherán: «no jueguen» con esta oportunidad.
Un viaje lleno de incertidumbre
“Están en camino ahora. Estarán allí esta noche”, declaró Trump en una entrevista con ‘The New York Post’, dejando entrever su optimismo tras la primera ronda de diálogos del 11 de abril. Pero, ¿realmente Irán tomará parte? Justo este lunes, el gobierno iraní dejó caer que aún no había tomado una decisión definitiva sobre su asistencia a esta segunda ronda, insistiendo en que sus esfuerzos diplomáticos son todo menos serios si consideramos sus acciones recientes.
Ante la posibilidad de un nuevo encuentro, Trump incluso se mostró dispuesto a sentarse personalmente con los líderes iraníes: “Si quieren reunirse, tengo gente muy capaz; pero no tengo ningún problema en reunirme con ellos”, aseguró. En el corazón de estas negociaciones están las inquietudes sobre el programa nuclear iraní. El mandatario estadounidense fue rotundo al decir que no habrá acuerdo sin que Irán «se deshaga de sus armas nucleares».
A medida que nos acercamos a estas nuevas charlas en Pakistán, persiste la incertidumbre. Sin embargo, medios estadounidenses como Fox apuntan a que Trump tiene fe en alcanzar un acuerdo. Este tipo de contactos directos son inéditos desde la Revolución Islámica y aunque hasta ahora no han cerrado la brecha tras más de 40 años de rivalidad entre ambos países, hay esperanzas renovadas.

