El equipo del Handbol Mallorca no pudo despedirse de su afición como soñaban. En un encuentro que prometía ser emocionante, los locales sucumbieron ante el Balonmano Petrer con un marcador final de 24-27. Desde el pitido inicial, la irregularidad en su ataque fue evidente y eso, sumado a un inicio frío, les pasó factura.
Los mallorquines tardaron en encontrar el camino hacia la portería rival, mientras que los alicantinos no dudaron en aprovechar las imprecisiones defensivas del equipo local para hacerse con el control del partido. A pesar de los esfuerzos de Dani Mota, que intentó mantener viva la esperanza con sus goles, el ambiente se tornaba tenso cuando Antonio Castro acumuló dos exclusiones tempranas. Al llegar al descanso, la situación era preocupante: 11-15 en contra.
Cambio de dinámica pero insuficiente
Sin embargo, tras el paso por vestuarios, hubo un ligero cambio de rumbo. Con Matias Cañellas liderando la remontada y una defensa más ajustada, los mallorquines empezaron a conectar con su afición en las gradas del polideportivo de La Salle Pont d’Inca. La emoción creció cuando comenzaron a reducir distancias y parecía que podían dar la campanada.
Pero justo cuando todo apuntaba a una posible remontada, un tiempo muerto táctico del banquillo visitante cortó el ritmo frenético que habían logrado los locales. El Petrer volvió a recuperar su solidez defensiva y aprovechó cada error del Handbol Mallorca para llevarse los puntos.
Con esta derrota, el Handbol Mallorca concluye sus partidos como local en esta temporada. La próxima semana viajarán a Valencia para enfrentarse al Balonmano Mislata en lo que será su último compromiso del campeonato 2025-2026.

