En un giro inesperado de los acontecimientos, la Policía Nacional ha detenido a cinco personas, entre ellas un contable y un asesor fiscal de Palma, involucrados en un escándalo monumental que implica el blanqueo de más de 10 millones de euros. Este dinero proviene de una estafa global relacionada con criptomonedas que ha dejado a muchas víctimas en la estacada.
Los otros tres arrestados son suecos; uno de ellos dirige una empresa constructora con sede en Mallorca. La trama se tejió mediante un entramado de sociedades pantalla, que permitieron introducir este dinero ilícito en el mercado legal. Durante las investigaciones, la policía no solo confiscó bienes sino también un edificio emblemático situado en el barrio de El Terreno.
Una red internacional y sus conexiones
La Jefatura Superior ha revelado que bajo la dirección del asesor fiscal, se creó toda una estructura para mover el dinero robado a través de cuentas bancarias ubicadas en Emiratos Árabes, Singapur, Georgia y Suecia. Para desentrañar esta compleja red, la Policía Nacional contó con la ayuda del FBI y otras agencias internacionales como la Polisen sueca y la BKA alemana. Los arrestos han sido escalonados; dos detenidos cayeron a finales de marzo.
En el centro del entramado estaba el verdadero cerebro: alguien que vive en Oriente Medio y cumple una condena de 20 años en EE.UU., pero que aún así intentaba buscar formas para invertir su dinero sucio aquí. Contactó incluso con empresarios locales, incluyendo uno cuyo negocio hostelero no lograba despegar.
A pesar del colapso del esquema piramidal antes de finalizar muchos proyectos, algunos implicados lograron vender propiedades valiosas: desde un edificio con 12 apartamentos turísticos hasta mansiones lujosas. Un juzgado ya ha ordenado embargar inmuebles valorados en 15 millones, destacando un espectacular ático en El Terreno valorado en 6,8 millones, además de otros bienes como barcos y coches deportivos.

