En la soleada Palma, la Policía Nacional ha dado un golpe contundente contra una compleja red dedicada a blanquear más de diez millones de euros provenientes de una de esas estafas piramidales que nos hacen dudar de la buena fe humana. Esta operación, conocida como Acantilado, ha llevado a las autoridades a arrestar a cinco individuos: tres empresarios suecos, un contable y un asesor mallorquín. Todos ellos están acusados de ser parte activa en esta maraña financiera que utilizaba empresas fantasma para camuflar dinero sucio.
Un entramado bien urdido
La investigación, que ha sido un verdadero rompecabezas durante más de dos años, tiene sus raíces en 2015. El cabecilla de esta trama se encuentra cumpliendo una condena de 20 años en Estados Unidos y desde allí orquestó todo para introducir fondos ilegales en España. ¿Cómo lo logró? Contactando con empresarios locales, uno de ellos gestionaba un bar que no terminaba de despegar en el casco antiguo. Su idea era presentarles como inversores ficticios en grandes proyectos inmobiliarios y ocultar al verdadero dueño del dinero.
Bajo la dirección astuta de un asesor palmesano, se creó un laberinto empresarial donde el dinero robado circulaba por cuentas ubicadas en Emiratos Árabes, Singapur y otros lugares. Para seguirle el rastro, la Policía contó con la colaboración del FBI, la policía sueca y la BKA alemana.
Aquí, ese dinero se tradujo en compras millonarias: inmuebles lujosos en zonas exclusivas como El Terreno, Portixol, e incluso locales en el Passeig Marítim. A pesar del colapso final del esquema piramidal antes de concluir los proyectos prometidos, lograron vender propiedades como un edificio con 12 apartamentos turísticos y chalets frente al mar.
A medida que caía el líder principal tras las rejas, estos cinco ahora detenidos intentaron hacerse pasar por los legítimos dueños mientras soñaban con repartir los beneficios mal habidos. La justicia no se queda atrás; ya hay órdenes para embargar inmuebles valorados en más de 15 millones, entre ellos un impresionante ático valorado en 6,8 millones.

