Todo empezó en una terraza de un bar en Madrid, donde la usuaria de TikTok, Cristina Mier, decidió alzar la voz. En un vídeo que ya ha alcanzado casi las 30.000 visitas, Cristina expone una realidad que muchos ignoran: el día a día de quienes trabajan en hostelería. Con un tono visiblemente molesto, narró su experiencia: «He venido a tomar café y la gente es lo peor».
Mientras observaba al camarero correr de un lado a otro, atendiendo las demandas constantes de los clientes –»me falta el aceite, me falta la sal»–, no pudo evitar pensar en cómo sería si se aplicara la misma falta de consideración en otros entornos. «¿Te imaginas interrumpir a alguien en medio de un juicio diciendo: ‘Perdona, ¿te queda mucho?’?», preguntaba con ironía.
La falta de empatía que duele
Cristina sabe bien lo que es estar detrás del mostrador; ha trabajado o trabaja aún en este sector y por eso su mensaje resuena con fuerza. Para ella, es cuestión de empatía. «Si realmente supieran lo que implica dar un buen servicio con tan poca plantilla…», continuó. No se trataba solo de pedir lo necesario; se trataba de reconocer el esfuerzo ajeno.
Las reacciones no tardaron en llegar. Muchos apoyaron su crítica, deseando que más personas experimentaran alguna vez el trabajo duro del sector para entenderlo mejor. Pero también hubo quienes le respondieron con desdén: «Podemitada máxima» decían algunos, exigiendo más personal como solución a la situación actual. Y tú, querido lector, ¿qué piensas? Es momento de reflexionar sobre nuestras actitudes hacia aquellos que nos sirven cada día.

