La historia que nos llega desde Palma no deja de sorprendernos. Un hombre colombiano de 64 años ha sido objeto de la atención de la Policía Local tras cuadriplicar la tasa de alcohol permitida. Los hechos ocurrieron el 1 de abril, cuando, alrededor de las 20:35, los agentes patrullaban por Es Fortí y se toparon con un motorista que estaba más pendiente de su móvil que del semáforo.
Cuando el semáforo se puso verde, el hombre arrancó con una conducción errática. Hacía eses y cambiaba de carril sin ningún sentido, frenando bruscamente ante los coches que tenía delante. Al percatarse de esto, los policías decidieron darle el alto y al acercarse confirmaron lo que ya sospechaban: estaba bajo los efectos del alcohol.
Un resultado alarmante
Al realizarle la prueba de etilometría, el hombre dio positivo con un asombroso 0,95 mg/l en aire respirado; casi cuatro veces más que el límite permitido. Pero eso no fue todo. Cuando le explicaron que tendría que someterse a un segundo test obligatorio, empezó a buscar excusas. Decía tener una necesidad fisiológica urgente y trató de evitar la prueba.
A pesar del insistente aviso de los agentes, él decidió interrumpir deliberadamente las pruebas y finalmente abandonó el lugar hacia un bar cercano como si nada hubiera pasado. Ante esta situación tan irresponsable, quedó informado sobre su condición como investigado. Es increíble cómo algunos tiran por la borda su responsabilidad en situaciones así.

