Imagina la escena: un lunes de Pascua cualquiera en Esporles, cuando todo parece tranquilo. De repente, la alarma de una tienda suena como si estuviera gritando por ayuda. La Guardia Civil no se lo piensa dos veces y acude al lugar con la urgencia que la situación merece.
Cuando llegan, se encuentran cara a cara con un individuo de 43 años que está intentando salir del establecimiento con un botín bastante jugoso. Tapado hasta las cejas con un pasamontañas y un destornillador en mano, el hombre había forzado una puerta y no dudó en llenar sus manos de dinero robado tanto de una caja registradora como de una máquina recreativa.
Un intento fallido de escapar
El sospechoso, al darse cuenta de que los agentes estaban allí, decide que es hora de hacer las maletas y salir corriendo. Pero claro, eso es más fácil decirlo que hacerlo. Los guardias civiles reaccionan rápidamente y logran reducirlo antes de que pueda dar ni un solo paso más hacia la libertad.
No es la primera vez que este hombre tiene problemas con la ley; ya contaba con varios antecedentes a sus espaldas. Así que ahora enfrentará serias consecuencias por este intento fallido de robo y por atentar contra los agentes que solo cumplían con su deber. Un día más en la lucha contra el crimen en nuestra comunidad.

