La tranquilidad de Cala Rajada se vio truncada el pasado domingo, 29 de marzo de 2026, cuando un violento episodio sacudió la noche. Dos hombres, un padre y su hijo, ambos españoles, decidieron dejar a su paso una estela de miedo y agresión al atacar con una barra de hierro y un palo de madera a tres personas. Las víctimas, en un estado crítico, tuvieron que ser evacuadas urgentemente al hospital de Manacor.
Los hechos ocurrieron entre las 22:00 y las 23:00 horas cerca del carrer Llevamans. Según cuentan testigos presenciales, el dúo llegó en un vehículo negro, saltó del coche y comenzó a desatar su furia golpeando sin piedad. Tras el ataque cobarde, huyeron rápidamente del lugar como si nada hubiera pasado.
La respuesta de la Guardia Civil
No tardaron mucho en llegar los servicios sanitarios para atender a los heridos; las lesiones eran tan graves que requerían asistencia inmediata. Los agentes de la Guardia Civil, al enterarse del incidente, iniciaron rápidamente la búsqueda para dar caza a estos agresores. Tras identificarlos, fueron convocados al cuartel de Artà el Viernes Santo. Allí se presentaron junto a su abogado, Diego González; sin embargo, decidieron hacer uso de su derecho a no declarar.
A día de hoy, un juzgado de Instrucción en Manacor ya tiene toda la información necesaria para tratar de aclarar este lamentable episodio que dejó huella en la comunidad. La pregunta que todos nos hacemos es: ¿hasta cuándo toleraremos actos como este?

