En la tranquila Ciutat de Palma, la Policía Nacional ha dado un golpe al crimen al detener a un británico de 66 años que tenía una orden europea de detención. Este hombre no es cualquier ciudadano; está acusado de estar detrás de una estafa monumental que supera los 700.000 euros, según las autoridades belgas.
El arresto se produjo gracias a los agentes de la UDYCO, quienes llevaban tiempo tras la pista del sospechoso. Una vez localizado, lo llevaron ante el juez de la Audiencia Nacional en Vía Alemania, donde tuvo que comparecer por videoconferencia. Allí, el magistrado tomó una decisión drástica: su ingreso inmediato en prisión mientras se prepara su extradición.
Un engaño bien orquestado
Aparentemente, este individuo había estado ofreciendo proyectos de inversión irresistibles durante varios años. Las víctimas caían en su trampa, confiando en promesas de alta rentabilidad y viendo cómo sus sueños y ahorros se desvanecían como humo. Según fuentes cercanas al caso, fue un tribunal belga el que decidió actuar después de recibir numerosas denuncias por parte de personas estafadas entre 2019 y 2025.
La vida en Mallorca le había ofrecido un refugio durante casi dos décadas, pero eso no lo salvó del peso de sus delitos: estafa, blanqueo de capitales y delitos informáticos son solo algunas de las acusaciones que ahora pesan sobre él. Desde el centro penitenciario balear, tendrá tiempo para reflexionar sobre sus acciones mientras aguarda su regreso a Bélgica para enfrentar la justicia.

