En una jornada que debería haber sido como cualquier otra, la vida de un adolescente en Palma dio un giro dramático. Mientras paseaba por la calle General Riera, se encontró con un grupo de chicos a los que reconocía, pero con los que no tenía relación alguna. Sin previo aviso, uno de ellos le lanzó un puñetazo que lo tiró al suelo. Y ahí comenzó la pesadilla.
Los otros cuatro se unieron a la agresión y le propinaron una serie de golpes brutales: patadas y más puñetazos llovieron sobre él sin compasión. ¿Por qué? Nadie lo sabe. Lo cierto es que este ataque inesperado dejó al menor con graves lesiones, incluyendo un traumatismo craneoencefálico, edema ocular y daños cervicales que requirieron su ingreso en el hospital.
La valentía del joven tras el alta
Tras varios días bajo tratamiento médico, recibió el alta y decidió dar el paso valiente de denunciar lo ocurrido. No podía quedárselo callado; había sufrido demasiado y sabía que debía hacer algo para que esos agresores enfrentaran las consecuencias de sus actos. Así fue como la Policía Nacional se hizo cargo del caso, llevando a cabo una investigación exhaustiva.
El pasado jueves 26, finalmente lograron identificar y arrestar a los cinco menores involucrados en esta salvajada. Ahora están bajo la mirada atenta de la Fiscalía de Menores, aunque eso no borra el miedo ni el trauma vivido por nuestra víctima. Es triste ver cómo nuestras calles pueden convertirse en escenarios así; necesitamos unirnos para decir ¡basta!

